Presentación

Una de las necesidades básicas de las personas es disponer de un alojamiento digno, que permita cubrir las necesidades básicas de alimento y abrigo, pero es a la vez un contexto estratégico dónde pueden satisfacerse también las necesidades de seguridad, de pertenencia y a la vez ser el punto que impulse el desarrollo de proyectos vitales con la implicación de la comunidad.

Vivir en una casa dónde estar bien, acompañado si lo deseas y sólo cuando lo eliges, es el punto de partida para poner en marcha un proyecto vital, clave de la recuperación de las personas con enfermedad mental. En el caso de las personas con enfermedad mental, la casa puede ser un contexto de recuperación privilegiado, o simplemente un lugar para vivir.

Muchas personas con enfermedad mental necesitan de apoyo para cubrir la necesidad de alojamiento. Esta necesidad ha sido resuelta en el mejor de los casos de forma muy precaria, pero si puede verse en los últimos años un crecimiento de los alojamientos de tipo colectivo (residencias y minirresidencias) y pisos tutelados o supervisados con un amplio espectro de apoyos, hasta la vida de forma autónoma en la comunidad.

En este contexto, el objetivo de este grupo de trabajo, que surge por la inquietud e iniciativa de la FEARP, es compartir conocimiento, reflexionar, debatir sobre las dificultades o retos que se plantean desde el punto de vista práctico y cotidiano para los profesionales y organizaciones que gestionan cualquier tipo de alojamiento residencial. Muchos temas y preguntas quedan abiertas cuando hablamos de apoyar a las personas con enfermedad mental en el aspecto del Alojamiento: respeto de los derechos humanos, la gestión práctica de la intimidad, unidades de convivencia y posibilidades de elección, consumo de tóxicos, tolerancia cero o reducción de daños, altas y bajas en los recursos, que hacer cuándo las normas no se cumplen…. Etc.